Esteganografía
Oculta que hay un mensaje.
Si alguien lo descubre, puede leerlo, salvo que además esté cifrado.
Pixel Stego
Escribe un mensaje y ocúltalo en una foto.
Oculta texto o un archivo (hasta 6 MB) en un WAV, MP4, MOV o M4A, o extráelo. Todo ocurre en tu navegador.
Todo se procesa en tu navegador. Nada se sube a ningún servidor.
El PNG que descargas es tu foto (a la resolución elegida). Dentro lleva unas instrucciones muy pequeñas para reordenar sus propios píxeles y formar el texto, la imagen, el QR o el archivo. Al decodificar, la página lee esas instrucciones, mueve los píxeles de tu foto y te muestra el resultado.
Sube una imagen, escribe un mensaje y pulsa Generar. Los píxeles más claros de la foto se colocan formando las letras. Puedes escribirlo en texto normal, binario, hexadecimal o Base64, con saltos de línea, y marcarlo como enlace.
Sube una imagen fuente y una imagen objetivo. Los píxeles de la fuente se reordenan según la luminosidad de la objetivo para aproximar su forma. Puedes elegir Contain o Cover.
Escribe una URL o texto. Se genera un QR y se forma con los píxeles de la foto. Con "Forzar blanco/negro" el resultado es un QR nítido y escaneable; sin forzar, usa los colores reales de la foto (necesita una foto con suficientes zonas claras). Puedes guardar además el QR limpio como archivo oculto.
Sube un archivo de hasta 1 MB. Va dentro del PNG y, al decodificar, aparece un botón para descargarlo con su nombre original.
Sube el PNG descargado (sin recomprimir). La página lee las instrucciones, reordena los píxeles con una animación y muestra el texto, el enlace, el archivo o la imagen. También puedes descargar el resultado y repetir la animación.
Sin contraseña el contenido está oculto, no protegido: quien conozca esta herramienta (o abra el PNG con un programa) puede leerlo. Con contraseña se cifra todo (texto, imagen, QR y archivo) con AES-256-GCM; la clave sale de tu contraseña con Argon2id (64 MiB de memoria, 3 pasadas; resistente a ataques con tarjetas gráficas). Las imágenes antiguas con PBKDF2-SHA-256 (600 000 iteraciones) se siguen leyendo. Si alguien modifica el archivo, el descifrado falla en vez de mostrar datos falsos.
Lo que sigue siendo visible aunque haya contraseña: que el PNG lleva datos incrustados y su tamaño aproximado. Una contraseña corta o común se puede adivinar por fuerza bruta sin conexión: usa una frase larga. No hay recuperación si la olvidas. Todo ocurre en tu navegador y la página no hace ninguna conexión a internet.
Los datos van por dos caminos a la vez: en un bloque de metadatos del PNG y escondidos en el bit menos significativo de los colores de los píxeles (un cambio de 1 sobre 255, invisible). Si una aplicación borra los metadatos, los píxeles siguen llevándolos. Antes de generar verás cuánta capacidad tiene tu foto en píxeles; si el contenido no cabe (por ejemplo un archivo grande), se usan solo los metadatos y la página te lo dice.
Los cálculos pesados (ordenar píxeles, cifrar, crear el PNG, el GIF y las animaciones) se hacen en un proceso en segundo plano (Web Worker), así que la página sigue respondiendo y puedes pulsar Cancelar. Debajo del botón verás qué motor se está usando. Si tu navegador no lo permite, todo se hace en la propia página con el mismo resultado, pero con imágenes grandes puede quedarse unos segundos sin responder. La calidad Original (hasta 1024 px) es la más lenta y genera PNG de varios MB.
El menú funciona con teclado: Tab entra en la lista de secciones y las flechas (o Inicio/Fin) cambian de sección. Las imágenes se amplían con clic o con Intro/Espacio cuando están enfocadas. Los avisos y errores se anuncian a los lectores de pantalla; el progreso se anuncia por etapas, no por cada porcentaje. Puedes arrastrar archivos sobre los recuadros con borde discontinuo o pegar una imagen con Ctrl+V. Si pegas una imagen para decodificar, el portapapeles puede alterar sus píxeles: si no funciona, usa el PNG descargado tal cual. El tema (claro/oscuro) sigue al del sistema hasta que lo cambies; tu elección se recuerda en este navegador.
Sobrevive: que borren los metadatos, o volver a guardar el PNG sin pérdida. No sobrevive: JPG, WebP u otros formatos con pérdida, escalar, recortar, filtros o capturas de pantalla. WhatsApp, Instagram, Facebook y X suelen recomprimir las fotos: compártelo como archivo o documento, no como foto. Los archivos ocultos pesan hasta 1 MB. Esconder datos en los píxeles es detectable con herramientas de análisis: para confidencialidad usa contraseña.
…
La pestaña «Audio y vídeo» esconde texto o un archivo (hasta 6 MB) en un WAV (bit bajo de las muestras, inaudible) o en un MP4/MOV/M4A (una caja al final del archivo; los fotogramas no se tocan). Se cifra igual que en las imágenes (AES-256-GCM, Argon2id) y el modo sigiloso funciona igual. No sobrevive a MP3/AAC, a recodificar, a remuxar con ffmpeg ni a las redes sociales: envíalo como archivo adjunto o en un zip.
Qué es, cómo se esconde información y para qué sirven los «lenguajes» de texto de la página.
La esteganografía es el arte de esconder un mensaje dentro de otra cosa (una foto, un audio, un vídeo) para que nadie sospeche que existe. Viene del griego y significa «escritura oculta».
No es lo mismo que la criptografía. La criptografía protege el significado: se nota que hay un mensaje, pero no se entiende. La esteganografía protege la existencia: el mensaje ni se ve. Lo más seguro es combinarlas y esconder un mensaje que ya está cifrado.
Oculta que hay un mensaje.
Si alguien lo descubre, puede leerlo, salvo que además esté cifrado.
Oculta lo que dice el mensaje.
Se nota que hay algo, pero sin la clave no se entiende.
Cada color de un píxel es un número de 0 a 255. Cambiar su último bit altera el color en 1 punto de 255, algo que el ojo no distingue. Con muchos píxeles caben muchos datos.
Los archivos tienen zonas auxiliares (bloques en un PNG, cajas en un MP4) que los programas ignoran. Es fácil de usar, pero cualquier aplicación que limpie los metadatos lo borra.
En vez de cambiar los píxeles, se cambia su orden. La imagen conserva exactamente los mismos colores y, al recolocarlos con las instrucciones correctas, forman el mensaje. Es la técnica propia de Pixel Stego.
Se usa la misma idea: los bits bajos de las muestras de un WAV son inaudibles, y un MP4 puede llevar una caja extra al final del archivo.
En «Ocultar texto» puedes elegir cómo se dibuja el mensaje con los píxeles. Estos «lenguajes» solo cambian lo que se dibuja: al decodificar siempre recuperas tu texto original. Los ejemplos usan la palabra HOLA.
Ninguno de ellos es un cifrado seguro. Son codificaciones o cifrados clásicos: sirven para aprender y para jugar, no para proteger secretos. Para eso está la contraseña.
Cada letra se convierte en ocho ceros y unos (los bits de su código UTF-8), separados por espacios. Es lo que ve el ordenador.
HOLA 01001000 01001111 01001100 01000001
Los mismos bytes escritos en base 16 (0-9 y a-f), con dos caracteres por byte. Se usa mucho en programación.
HOLA 48 4f 4c 41
Reparte los bytes en grupos de 6 bits y los escribe con 64 símbolos (letras, números, + y /). Sirve para enviar datos binarios como texto y puede terminar con signos =.
HOLA SE9MQQ==
Parecido a Base64, pero con 32 símbolos (A-Z y 2-7), sin minúsculas y más largo. Es fácil de leer y de dictar.
HOLA JBHUYQI=
Cada letra es una secuencia de puntos y rayas, y las palabras se separan con « / ». Se quitan los acentos (la Ñ se conserva) y lo que no existe en Morse se dibuja como «?».
HOLA .... --- .-.. .-
Cada letra se desplaza 13 posiciones en el alfabeto. Como el alfabeto tiene 26 letras, aplicarlo dos veces devuelve el texto original. Solo cambia las letras A-Z; el resto se queda igual.
HOLA UBYN
Un cifrado clásico del siglo XVI, que se tuvo por indescifrable durante siglos pero hoy se rompe con facilidad. Cada letra se desplaza según la letra de una palabra clave que se repite. Necesita una clave de letras A-Z y solo cambia las letras A-Z.
Clave SOL · HOLA ZCWS
Para proteger un secreto, usa una contraseña. Pixel Stego cifra todo con AES-256-GCM y obtiene la clave con Argon2id (o con PBKDF2 si tu navegador no puede usar WebAssembly). Sin la contraseña el contenido no se puede leer, aunque se sepa cómo funciona la herramienta.
Una contraseña corta o común se puede adivinar por fuerza bruta: usa una frase larga.
Pixel Stego es una herramienta de privacidad que funciona entera en tu navegador.
Pixel Stego esconde texto, imágenes, códigos QR y archivos dentro de una foto PNG, un audio WAV o un vídeo MP4, y los revela de nuevo. Está pensada para aprender, jugar y cuidar tu privacidad.
Las traducciones al inglés y al portugués las hizo una IA y aún no las ha revisado una persona nativa.
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LuckyFoox es la firma bajo la que se publican estas páginas y videojuegos. Pixel Stego es la primera.
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